
El control y la regulación son las aplicaciones principales de la electrónica moderna. Los microcontroladores se utilizan cada vez más en estas aplicaciones. Estos microcontroladores controlan y regulan funciones individuales mediante software. Los controladores suelen tener una interfaz con un programa de PC y, junto con los semiconductores de potencia modernos, pueden controlar y conmutar grandes corrientes y cargas. Entre sus aplicaciones se incluyen el control de películas calefactoras para sistemas de calefacción de paredes o la calefacción y estabilización de la temperatura de equipos industriales de alta precisión. Esto permite un control de calidad más preciso.

